sábado, 17 de noviembre de 2007

El OVNI que no fue. Año 1965

Todo ocurrió a fines del año 1964 y comienzos del 1965. Un extraño objeto cayó en las afueras de la ciudad de Mendoza, mas precisamente en el departamento Lavalle, municipio que aún hoy tiene poca población y luce desértico. "Cayó un ovni" decían los lugareños al ver esa masa brillante que se incendiaba al tiempo en que caía en picada en algún lugar del desierto. La policía se puso manos a la obra y se dirigió a San Miguel, la localidad donde presuntamente cayó el objeto no identificado.



Se tardó un día en localizar el elemento e ir a investigarlo. La falta de caminos y medios hizo dificil la tarea. Un avión de la Dirección Provincial de Aeronáutica sobrevoló la zona encontrando por fin el objeto, aunque en un primer momento no se pudo aterrizar por lo accidentado del terreno, pudiéndose sólo tomar fotografías aereas. La información que manejaba el Jefe de la Policía, el comodoro Ramos, era que lo caido podía ser "una cápsula o proyectil de cuatro o cinco metros de longitud".

Al final resultó ser una cápsula de un satélite norteamericano. Se llegó a esta conclusión por unas tuercas con unas inscripciones que usa normalmente el ejército de USA,

Tiene un diámetro de un metro y medio y un peso de setenta kilos. Su estructura lucía abollada, naturalmente por el impacto. Además cuenta con un orificio en cada extremo, una especie de planchuela con 77 tornillos con sus sendas tuercas y arandelas, los tornillos tenían la inscripción "NAS 1003-6/H". Al costado del objeto se obervan dos trozos de material duro, seguramente para unir aletas. También se encontró una abrazadera de material desconocido con la sigla "Exacto" -45-D.5-H-24. Lo raro de todo esto es que este objeto habría caido entre el 15 y el 20 de diciembre, casí un mes antes de que se lo empezara a buscar, según los dichos del poblador Nicolás Aguero. Esta es la historia del OVNI que no fue en la provincia de Mendoza.


1 comentario:

sildane dijo...

Es una pena que el hallazgo no haya sido el esperado.
Pero no hay que perder las esperanzas, porque buscando en la Tierra siempre se encontraran vestigios de que no estamos solos en este universo.
Sigan en el camino de la investigacion que le hace muy bien al conjunto de la humanidad.
Muy bueno el articulo